si en un lugar suceden cosas dignas de ser contadas en un blog, ese lugar es una dependencia pública. este es el diario de una municipal desesperada.

me reservo el nombre porque quiero que, en diciembre, me renueven el contrato.
trabajo en una dependencia municipal de la ciudad de buenos aires donde escasea todo menos el humor (que tenemos de todo tipo: bueno, malo, ausente...) No cobro aguinaldo ni aportes ni obra social, una realidad que compartimos con más del 30 por ciento del personal del gobierno de la ciudad, pero me hacen cumplir horario, firmar planillas de entrada y salida y cumplir como si todos esos derechos estuvieran asumidos. mi vida tiene poco que ver con la municipalidad y menos todavía con este trabajo que realizo hace dos años, sin embargo las vueltas de la vida me han hecho caer aquí y acá estamos.